- Creo que te estas obsesionando con ese chico...
- ¿Qué? ¿Qué me estoy obsesionando con él?
- Sí, te lleva gustando ya casi dos años. ¿No crees que ya es suficiente?
- Una cosa es que me guste, y otra que me haya obsesionado. Y ¿sabes? Él es la primera persona que me gusta tanto, es la primera persona que he querido de esta manera en toda mi vida. Y sé que lo mejor es que me olvide de él porque pasa completamente de mí y parece que no sabe que existo. Pero yo sé que en el fondo, un poco, aunque sólo sea un poco, se acuerda de esos ratos que pasamos juntos...
- Pues si sabes de sobra que te tienes que olvidar de él, al menos inténtalo.
- ¿Cómo?
- No sé... líate con otros chicos.
- Ya pero ese es el problema... Desde que pasó lo nuestro, yo ya no quiero otros besos que no sean los suyos, no quiero besar otros labios que no sean los de él... Me he enganchado a sus caricias, a sus susurros diciéndome "ven aquí" y ya no me valen los de otra persona.
miércoles, 3 de agosto de 2011
jueves, 14 de julio de 2011
El amor no mira a nadie a la cara.
No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza por eso de que sus caderas. Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da, pero además la he visto seria, ser ella misma y en serio que eso no se puede escribir en un poema. Por eso, eso que me cuentas de que mírala, como bebe las cervezas y como se revuelve sobre las baldosas y que fácil parece a veces enamorarse. Todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo y a la mierda con la autodestrucción. Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe y de frente para decirte "venga, ad te un peta y me lo cuentas". No sabes lo que es despertarte y que ella se retuerza y bostece, luego te abrace y luego no sepas como deshacerte de todo el mundo. Así que supondrás que yo soy el primero que entiende que pierdas la cabeza por sus piernas y el sentido por sus palabras y los huevos por un mínimo roce de mejilla. Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento.
Quiero decir que a mí de versos, no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos, que yo también la veo. Que cuando ella cruza por debajo del cielo, sólo el tonto mira al cielo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior. Que conozco su voz en formato susurro y en formato gemido y en formato secreto. Que me sé sus cicatrices y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ria y me sé lo de sus rodillas y la forma de rozar las cuerdas de la guitarra. Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero también el número de sus escalones y el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías. Que no sólo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores. Y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna, y mira que hay tontos enamorados en este mundo. Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella, rendida a ese puto milagro que supone que exista. Que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos y la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que la puso el camino. La he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana. No me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo. Que lo de "mira sí, un polvo es un polvo" y eso el tesoro pintado de rojo sobre sus uñas y sólo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre. Que te entiendo, que yo escribo sobre lo mismo, sobre la
misma. Que razones tenemos todos, pero yo, muchas más que vosotros.
Quiero decir que a mí de versos, no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos, que yo también la veo. Que cuando ella cruza por debajo del cielo, sólo el tonto mira al cielo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior. Que conozco su voz en formato susurro y en formato gemido y en formato secreto. Que me sé sus cicatrices y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ria y me sé lo de sus rodillas y la forma de rozar las cuerdas de la guitarra. Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero también el número de sus escalones y el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías. Que no sólo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores. Y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna, y mira que hay tontos enamorados en este mundo. Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella, rendida a ese puto milagro que supone que exista. Que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos y la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que la puso el camino. La he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana. No me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo. Que lo de "mira sí, un polvo es un polvo" y eso el tesoro pintado de rojo sobre sus uñas y sólo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre. Que te entiendo, que yo escribo sobre lo mismo, sobre la
misma. Que razones tenemos todos, pero yo, muchas más que vosotros.
jueves, 7 de julio de 2011
De la tierra al cielo pasando por Somalo.
Hemos llegado esta tarde de Somalo y la verdad es que cada minuto que pasa extraño más estar allí, en esa casa, con toda la gente a la que quiero. Es una sensación muy extraña dejar esa casa después de estar allí toda una semana, compartiendo 24h con toda la gente que quieres, compartiendo risas, llantos y momentos de confidencias. Echo de menos todo eso, pero sobretodo, a toda la gente, ya que, son personas que te marcan, que tienen un hueco propio dentro de ti porque son naturales, porque allí no hace falta hacerse el guay para caer bien a la gente, allí lo único que tienes que hacer es ser tu mismo y sonreír. Es muy importante no perder la sonrisa porque, aunque tú no lo creas, puede haber gente que con ver tu sonrisa ya vaya a tener un buen día, o gente que por verte feliz sea feliz...
La cosa es que no me creo que tenga que esperar más de un año para volver otra vez a ese lugar tan hermoso, tan mágico.
Todos ellos son especiales, son muy especiales y les quiero♥.
La cosa es que no me creo que tenga que esperar más de un año para volver otra vez a ese lugar tan hermoso, tan mágico.
jueves, 2 de junio de 2011
Es bueno tener amigos hasta en el infierno.
Este sufrimiento no puede durar. Debo recordarlo y tratar de controlarme. Nada dura realmente. Ni la felicidad ni la desesperación. Ni siquiera la vida dura tanto. Llegará un día en el futuro en el que no piense en esto nunca más, en el que pueda mirar atrás y decir en paz y tranquilidad lo tonta que fui... ¡No, no, no quiero que ese momento llegue nunca! Quiero recordar cada minuto, siempre, siempre hasta el fin de mis días.
domingo, 22 de mayo de 2011
Ya ves, no siempre me va bien.
-¿Sabes? Esto es un asco, esta ciudad, este colegio, hasta tú me das asco.
-¿Se puede saber qué te pasa?
-Que quiero salir de aquí, no soy feliz así, no de esta manera... No tengo a nadie junto a mí, estoy sola, no tengo nada por lo que luchar. Mira tú no lo entiendes porque tú tienes a tus amiguitos que te lamen el culo, y te siguen allá por donde vas, pero yo no tengo eso. No tengo a nadie que me dedique una sonrisa día tras día, no tengo a nadie que me alegre el día con una de sus tonterías, yo no puedo estar segura de que alguien dará la cara por mí un día de estos, yo no tengo en quien confiar, nadie que esté dispuesto a ayudarme. Y no, no me vengas con el cuento de que puedo contar con vosotros porque tus amiguitos ni siquiera me saludan.
-Yo no te iba a contar ningún cuento de esos como tú dices, no. Yo te iba a decir que yo puedo ser esa persona que no tienes, puedo ser yo quien te dedique una de mis sonrisas, yo puedo abrazarte y preguntarte que tal estas, yo puedo hacer mil tonterías por ti, yo daré la cara por ti, en mi podrás confiar y yo te ayudaré.
-Te he dicho que ese cuento ya me lo sé. Cambia de registro, ¿quieres?
-Pero, ¿por qué eres así de borde? ¿Por qué no me crees?
-¿Y por qué debería hacerlo?
-Porque soy la única persona que se ha parado a hablar contigo, a saludarte. Porque yo estoy dispuesto a dar todo y más por una vida junto a ti, porque soy el más guapo y el tío más bueno de todo el colegio, porque tienes los ojos más bonitos que he visto en mi vida, porque cuando te enfadas te pones realmente sexy, porque tienes un carácter que me vuelve loco, porque puede que yo no te merezca porque no soy el mejor chico del mundo, no saco las mejores notas ni me porto digamos realmente bien, pero ¿sabes? Yo te quiero.
-¿Se puede saber qué te pasa?
-Que quiero salir de aquí, no soy feliz así, no de esta manera... No tengo a nadie junto a mí, estoy sola, no tengo nada por lo que luchar. Mira tú no lo entiendes porque tú tienes a tus amiguitos que te lamen el culo, y te siguen allá por donde vas, pero yo no tengo eso. No tengo a nadie que me dedique una sonrisa día tras día, no tengo a nadie que me alegre el día con una de sus tonterías, yo no puedo estar segura de que alguien dará la cara por mí un día de estos, yo no tengo en quien confiar, nadie que esté dispuesto a ayudarme. Y no, no me vengas con el cuento de que puedo contar con vosotros porque tus amiguitos ni siquiera me saludan.
-Yo no te iba a contar ningún cuento de esos como tú dices, no. Yo te iba a decir que yo puedo ser esa persona que no tienes, puedo ser yo quien te dedique una de mis sonrisas, yo puedo abrazarte y preguntarte que tal estas, yo puedo hacer mil tonterías por ti, yo daré la cara por ti, en mi podrás confiar y yo te ayudaré.
-Te he dicho que ese cuento ya me lo sé. Cambia de registro, ¿quieres?
-Pero, ¿por qué eres así de borde? ¿Por qué no me crees?
-¿Y por qué debería hacerlo?
-Porque soy la única persona que se ha parado a hablar contigo, a saludarte. Porque yo estoy dispuesto a dar todo y más por una vida junto a ti, porque soy el más guapo y el tío más bueno de todo el colegio, porque tienes los ojos más bonitos que he visto en mi vida, porque cuando te enfadas te pones realmente sexy, porque tienes un carácter que me vuelve loco, porque puede que yo no te merezca porque no soy el mejor chico del mundo, no saco las mejores notas ni me porto digamos realmente bien, pero ¿sabes? Yo te quiero.
jueves, 5 de mayo de 2011
Nada es eterno.
¿Quién dijo que fuera fácil? No te engañes. La vida es así, hay momento buenos y no tan buenos. Conocerás a gente que te acompañara durante el resto de tu vida, y a otros tantos que no significarán lo más mínimo para ti. Te encantarán los sábados y odiarás los lunes. No podrás vivir sin música, formará parte de ti. Odiarás todo lo que te haga daño, o bueno, igual sólo odiarás lo que no te guste. Vivirás por y para los tuyos, no dejarás que nada ni nadie les haga daño y, sobre todo, te acabarás dando cuenta de lo que merece la pena. Dicen que quien no arriesga no gana, pero yo te digo que no siempre se gana; que esta bien eso de ir de valiente por la vida, de que nada te importa, pero al final a todo cerdo le llega su San Martín. Te caerás muchas veces pero te levantarás el doble, tu lema será "de los errores se aprende". Llegará un momento en el que todo en tu vida cobrará sentido. Entenderás porque hiciste cada cosa y sus respectivas consecuencias, entenderás el porque de esto y el porque de lo otro, y te darás cuenta de que todo lo que dejaste de hacer era por una razón que en su momento no veías clara. Muchas veces echarás de menos tus momentos de soledad, pero tranquila, ya llegarán. Y a esos que no ves nunca o cada poco tiempo, cada vez les echarás más de menos y te darás cuenta de que tienes que aprovechar cada momento porque, además, nunca se sabe lo que va a pasar al segundo siguiente. Pero ante todo, recuerda una cosa, nada y repito, nada es eterno.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Desconocia que en un segundo la vida cambia.
-¿Te das cuenta de todo el tiempo que ha pasado?
-Sí, pero seguimos igual...
-No, ya no. Algo ha cambiado dentro de ti.
-No sé qué quieres decir.
-Cuando lo descubras lo entenderás. Y entonces te darás cuenta de que no es igual. No es igual que al principio. Ya no..
-¿Y qué ha cambiado?
-Que cuando me miras ya no se dibujan sonrisas en tus ojos.
-Pero te sonríen mis labios.
-Pero ha dejado de sonreírme tu corazón...
-Sí, pero seguimos igual...
-No, ya no. Algo ha cambiado dentro de ti.
-No sé qué quieres decir.
-Cuando lo descubras lo entenderás. Y entonces te darás cuenta de que no es igual. No es igual que al principio. Ya no..
-¿Y qué ha cambiado?
-Que cuando me miras ya no se dibujan sonrisas en tus ojos.
-Pero te sonríen mis labios.
-Pero ha dejado de sonreírme tu corazón...
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