domingo, 21 de agosto de 2011

No elegimos de quien nos enamoramos porque no se puede controlar.

Quiero, osea, no, bueno si... ¡Joder! Quiero que me abraces hasta que me quede sin respiración, quiero sentir tu aliento contra mi nuca, quiero despertarme junto a ti todas las mañanas, quiero quedarme sin aire cuando piense que te has ido, quiero que tus brazos me rodeen cuando necesite un refugio, quiero tener la seguridad de que eres sólo mío, quiero que imaginemos nuestro futuro juntos y pensemos en todas las cosas que vamos a hacer, quiero improvisar y disfrutar, quiero que te guste mi sonrisa y esa forma tonta que tengo de salir en las fotos, quiero que no te avergüences de mí delante de tus amigos, quiero que contigo me sienta como en casa y pueda decir que no tengo miedo de nada, quiero que pienses en mi cada segundo que pasa, quiero poder decir: "¿le ves? Es mi novio", quiero que compartas todas y cada una de mis locuras, quiero que tengas celos de otros chicos pero los justos, quiero que no puedas vivir sin mi, quiero tener la certeza de que cuando no estás conmigo me echas de menos, quiero que discutamos por cosas tontas y lo arreglemos con un beso, quiero tener la necesidad de comerte a besos, quiero no cansarme de ti y tus tonterías, quiero que cada vez que te vea el corazón me dé un vuelvo, quiero mandarte mensajes a las cinco de la mañana y que no te acuerdes de mi madre, quiero ser lo último que pienses antes de dormirte y lo primero al despertarte, quiero no tener que echarte de menos, quiero verte cada día y pasar todo el tiempo del mundo a tu lado, quiero que cuando estés conmigo el resto del mundo desaparezca, que no te importe nada más, quiero que me digas cosas bonitas al oído, quiero no sentirme sola cuando este contigo, quiero que no te avergüence ir dados de la mano por la calle, quiero que no me mires mal cuando hago mucho el tonto, quiero que te des cuenta de que yo nunca te utilizaría, quiero que mis sábanas huelan a ti, quiero que haya un antes y un después en mi vida cuando llegues tú, quiero que tengas la necesidad tonta de estar conmigo todo el tiempo, quiero que me entiendas y me comprendas, quiero que me respetes, quiero no tener que dar la nota por una discusión en mitad de la calle, que si damos la nota sea por otra cosa, quiero hacerme fotos juntos, quiero disfrutar de ti, quiero que la gente nos mire por la calle y tenga envidia, quiero que entiendas lo que siento, quiero que junto a ti todo sea felicidad, quiero que no me veas como una cría, quiero que entiendas que te puedo dar lo que quiero y más, quiero que me devuelvas lo que un día me prometiste, quiero que te olvides de ella, quiero que comprendas que nadie te va a querer como lo hago yo, quiero que me vida se centre en ti, quiero tener la sensación de ahogarme cuando te vas, quiero soñar contigo, quiero que me vengas a buscar a casa para sorprenderme, quiero reír y bailar contigo, quiero vivir la vida a tu lado, quiero odiarte porque te quiero, quiero que mi felicidad dependa de ti, quiero llorar si hace falta, suplicar, lo que sea, quiero que me des esa oportunidad, te quiero a ti.

jueves, 18 de agosto de 2011

Tu vida empieza a ser parte de la mía, ¿O no lo entiendes?

Todas las mañanas justo a las 7:56 me levanto ya pensando en ti. No puedo concentrarme porque tu nombre no para de resonar en mi cabeza. Decidí quererte con todas sus consecuencias, quería los buenos días sólo si tú podías dármelos, sino, ni me interesaban. He guardado todas tus promesas en una caja debajo de mi cama, para que un día, el día que te des cuenta de lo felices que fuimos y de lo que pudimos ser pienses realmente porque no viniste conmigo a ser un poco más feliz.
Estoy segura, pondría la mano en el fuego y no me quemaría: mi felicidad tiene nombre y apellidos y sí, son los tuyos.
Mi felicidad es verte y ponerme nerviosa, es acordarme de todos los momentos que hemos pasado, es acordarme de todas las conversaciones, es acordarme de tu voz.
He llegado a la conclusión de que me he aprendido tus mensajes de memoria, no me hace falta si quiera mirar el teléfono porque me los sé completamente. Casi recito nuestras conversaciones, dame dos días más y las sabré de memoria.
Me paro a pensar en la felicidad absoluta y sino es a tu lado no la quiero. Si no es contigo no es con nadie porque mi felicidad se debe a tu existir.
Gracias por hacerme la vida más sencilla, por haberme querido tal y como soy, por haberme hecho reír tanto, por haberme agarrado de la mano... Gracias por existir.

martes, 9 de agosto de 2011

miércoles, 3 de agosto de 2011

Lo que más me gusta es imaginarme que estamos los dos solos.

- Creo que te estas obsesionando con ese chico...
- ¿Qué? ¿Qué me estoy obsesionando con él?
- Sí, te lleva gustando ya casi dos años. ¿No crees que ya es suficiente?
- Una cosa es que me guste, y otra que me haya obsesionado. Y ¿sabes? Él es la primera persona que me gusta tanto, es la primera persona que he querido de esta manera en toda mi vida. Y sé que lo mejor es que me olvide de él porque pasa completamente de mí y parece que no sabe que existo. Pero yo sé que en el fondo, un poco, aunque sólo sea un poco, se acuerda de esos ratos que pasamos juntos...
- Pues si sabes de sobra que te tienes que olvidar de él, al menos inténtalo.
- ¿Cómo?
- No sé... líate con otros chicos.
- Ya pero ese es el problema... Desde que pasó lo nuestro, yo ya no quiero otros besos que no sean los suyos, no quiero besar otros labios que no sean los de él... Me he enganchado a sus caricias, a sus susurros diciéndome "ven aquí" y ya no me valen los de otra persona.

jueves, 14 de julio de 2011

El amor no mira a nadie a la cara.

No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza por eso de que sus caderas. Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da, pero además la he visto seria, ser ella misma y en serio que eso no se puede escribir en un poema. Por eso, eso que me cuentas de que mírala, como bebe las cervezas y como se revuelve sobre las baldosas y que fácil parece a veces enamorarse. Todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo y a la mierda con la autodestrucción. Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe y de frente para decirte "venga, ad te un peta y me lo cuentas". No sabes lo que es despertarte y que ella se retuerza y bostece, luego te abrace y luego no sepas como deshacerte de todo el mundo. Así que supondrás que yo soy el primero que entiende que pierdas la cabeza por sus piernas y el sentido por sus palabras y los huevos por un mínimo roce de mejilla. Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento.
Quiero decir que a mí de versos, no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos, que yo también la veo. Que cuando ella cruza por debajo del cielo, sólo el tonto mira al cielo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior. Que conozco su voz en formato susurro y en formato gemido y en formato secreto. Que me sé sus cicatrices y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ria y me sé lo de sus rodillas y la forma de rozar las cuerdas de la guitarra. Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero también el número de sus escalones y el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías. Que no sólo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores. Y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna, y mira que hay tontos enamorados en este mundo. Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella, rendida a ese puto milagro que supone que exista. Que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos y la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que la puso el camino. La he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana. No me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo. Que lo de "mira sí, un polvo es un polvo" y eso el tesoro pintado de rojo sobre sus uñas y sólo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre. Que te entiendo, que yo escribo sobre lo mismo, sobre la 

misma. Que razones tenemos todos, pero yo, muchas más que vosotros.





jueves, 7 de julio de 2011

De la tierra al cielo pasando por Somalo.

Hemos llegado esta tarde de Somalo y la verdad es que cada minuto que pasa extraño más estar allí, en esa casa, con toda la gente a la que quiero. Es una sensación muy extraña dejar esa casa después de estar allí toda una semana, compartiendo 24h con toda la gente que quieres, compartiendo risas, llantos y momentos de confidencias. Echo de menos todo eso, pero sobretodo, a toda la gente, ya que, son personas que te marcan, que tienen un hueco propio dentro de ti porque son naturales, porque allí no hace falta hacerse el guay para caer bien a la gente, allí lo único que tienes que hacer es ser tu mismo y sonreír. Es muy importante no perder la sonrisa porque, aunque tú no lo creas, puede haber gente que con ver tu sonrisa ya vaya a tener un buen día, o gente que por verte feliz sea feliz...
La cosa es que no me creo que tenga que esperar más de un año para volver otra vez a ese lugar tan hermoso, tan mágico.








Todos ellos son especiales, son muy especiales y les quiero.

jueves, 2 de junio de 2011

Es bueno tener amigos hasta en el infierno.



Este sufrimiento no puede durar. Debo recordarlo y tratar de controlarme. Nada dura realmente. Ni la felicidad ni la desesperación. Ni siquiera la vida dura tanto. Llegará un día en el futuro en el que no piense en esto nunca más, en el que pueda mirar atrás y decir en paz y tranquilidad lo tonta que fui... ¡No, no, no quiero que ese momento llegue nunca! Quiero recordar cada minuto, siempre, siempre hasta el fin de mis días.